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Mutilación genital femenina en Malí

En Malí, la mutilación genital femenina es una práctica extendida y habitual: el 76% de las niñas de entre 0 y 14 años y el 91% de las mujeres de entre 15 y 49 han sufrido esta forma de extrema violencia contra las mujeres según datos del informe MICS 2015.

“La mutilación siempre ha sido un tema tabú en el pueblo, nadie quería oír hablar de ello”, explica Maréna. “Poco a poco creamos grupos de discusión para hablar abiertamente sobre las consecuencias de la excisión genital en la mujer, tanto en su salud en general como en su embarazo o el parto, y ver las posibilidades de abandonar la práctica. Hace más de dos años que no se realiza la excisión en el pueblo. Es una decisión firme que no tiene marcha atrás”.

En este país del Sahel, la situación de las mujeres es discriminatoria y desigual, como reflejan las altas cifras de matrimonio precoz entre niñas de 18 años o menos (más del 70%), y las consecuencias que provoca en sus derechos y sus vidas: abandono escolar, violencia de género, VIH y complicaciones derivadas del embarazo o el parto, entre otras. El 73,5% de las mujeres de la región de Kayes declara sufrir violencia física por parte de sus maridos o familiares y en medios rurales, predomina, además, la poligamia.

La sensibilización sobre la mutilación genital femenina, el matrimonio precoz y la planificación familiar son fundamentales para cambiar estas prácticas que violan los derechos humanos de millones de mujeres. “Gracias a la formación he comprendido bien los inconvenientes del matrimonio precoz y la mutilación genital femenina y las ventajas de la planificación familiar”, explica Konimba Traoré, líder religioso de Sefeto Norte. “En cuanto a la mutilación genital femenina, se trata de una práctica cultural ancestral, por tanto su abandono tendrá que ser algo que se haga poco a poco. Después de la formación somos más conscientes de esta problemática”.

El Movimiento por la Paz – MPDL trabaja el componente de derechos reproductivos y sexuales de las mujeres en Malí a través de alfabetización jurídica, talleres, cursos y debates se sensibiliza al conjunto de la población del Círculo de Kita y Diema. Líderes religiosos, excisoras, autoridades locales y personal de los centros de salud han participado en sensibilizaciones y formaciones en las que se abordaron las temáticas de mutilación genital femenina, matrimonio precoz y planificación familiar asentando las bases para la movilización comunitaria. “No todo el mundo tiene la misma capacidad para el cambio, para romper con las tradiciones. Pero con formaciones y sensibilizaciones de este tipo, los cambios llegarán, tenemos que compartir conocimientos y experiencias, para que esto sea posible”, añade Konimba.

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